“Del enebro”, de los hermanos Grimm (Jekyll & Jill)

“Del enebro”, de los hermanos Grimm (Jekyll & Jill)

En algún lugar del mundo, hay una casa hecha de calaveras. En el mismo lugar, en el fin del mundo quizás, hay un enebro cuyo fruto son huesos convertidos en dulces. Ese enebro, oloroso, tétrico, se sostiene con una historia macabra. El hedor es la sangre, es la rabia, es el dolor. El enebro es sombrío, sí, pero contiene una luz que, a quien mire, dejará ciego. Quizás sea la parte del mundo en la que siempre es Halloween, la misma en la que los muertos son los vivos en realidad. Huesos. Quién sabe. Podría ser que este lugar se llamase Transilvania. Pudiese, acaso, llamarse Poe. Cacerola. Es hermano gemelo de Ambrose Bierce, y tiene un toque de Stephen Crane. Tiene algo de Daphne du Maurier, también. Rima, canción.
 
Son los Grimm, Jacob y Wilhelm, esos hermanos traviesos e imaginativos que escribieron “Del enebro” como, me supongo, si les llevasen los demonios. Raíces. Es un libro que ha de leerse de noche, a la luz de un débil candil, con las ventanas abiertas. Pisos altos, mejor, nada de cabañas en medio del bosque. Debe leerse en un silencio sepulcral, en respeto a esas calaveras que convertirán ese insulso camino de piedras amarillas en una niñatada sin futuro. Debe leerse a un niño pequeño bajo una manta o una sábana. Debe leerse con los dientes sucios, después del chocolate, o podridos. Debe leerse junto a una leche agria y pasada en la mesilla de noche. Y, al contrario de lo que pudiese parecer, la oscuridad no será enemiga sino aliada. El verdadero terror se encuentra en el interior: un pájaro, una madrastra, un niño tan blanco como la nieve y tan rojo como la sangre. Este libro contiene vísceras, y amenaza con contener entrañas extrañas: las del lector. Beware!
Mundo oscuro, cruel y sombrío; malvado territorio habitado por personas, niños, niñas, condenados a la sangre, al desabotonarse la vida de la manera más trágica posible. Sin censura. Un mundo en blanco y negro, en blanco, negro y rojo, en realidad. Una historia que versa sobre el poder aniquilador y perturbador que anhida, cual pájaro en el enebro, en manos de avariciosos, envidiosos, malnacidos. “Del enebro” es la historia que debía, y debe, hacer temblar a los niños; con la presentación y la moraleja, elemento típicos de los cuentos y fábulas, no era apto para los infantes; el folclore alemán, recogido en el libro que contenía, precisamente, este relato sanguinario y brutal, escandalizaba. Esta versión, publicada por Jekyll & Jill, es la verdadera historia que los Grimm escribieron. Los editores han pretendido una vuelta al cuento original, en su forma y en su sentido. Y esta no es una adaptación suavizada del relato, apta para todos las sensibilidades sino el cuento crudo y sanguinario que una vez entretuviera a unos y escandalizara a otros.
Las ilustraciones de Alejandra Acosta, además, al más puro estilo de los grabados antiguos, son tan espectaculares que, por sí misma, podría contar la historia sin necesidad de letras. Capta a la perfección, como pocos ilustradores saben hacer, todlo mágico y macabro de una historia morbosa, brutal e increíble. El canibalismo, el parricidio, el misterio y el sadismo, amén de cientos de adjetivos lúgubres y tétricos más que no soy capaz de reproducir, quedan perfectamente delineados en las creaciones de Alejandra. Los hermanos Grimm pueden levantarse de sus tumbas bien a gusto y pasear, bastón en mano, esqueléticos y sonrientes, bombín en la cabeza, por entre las páginas de un libro que, desde luego, merece todo halago y todo premio existente.
Foto de Alejandro Herrero Casajús
Los editores, Jekyll & Jill, son los artesanos de nuestros días. La presente edición de “Del enebro”, es uno de esos deliciosos manjares que están hechos, única y exclusivamente, para el deleite de los lectores. El interior y el exterior cuidados, las cubiertas, las guardas, los regalos que esconden sus ediciones, son puro placer para el que sabe que el valor de un libro es mucho mayor con una buena y exquisita presentación. “Del enebro” resulta ser una experiencia inolvidable no solo por la historia sino por la piel que cubre el esqueleto terrorífico que nos espera en su interior. Y así, asiento, así sí que se hace la literatura.
“Del Enebro”. Hermanos Grimm. Traducción de Jessica Aliaga Lavrijsen. Prólogo de Francisco Ferrer Lerín. Ilustraciones de Alejandra Acosta. Edición bilingüe español-alemán. 77 páginas. Jekyll&Jill Editores. Zaragoza, 2012.

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Directora y editora de G&R. ı Traductora ı Lectora editorial ı Adicta al café ı Woolfian, Sextonian . www.ainizesalaberri.com

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