“La vegetariana”, de Han Kang (:Rata_)

“La vegetariana”, de Han Kang (:Rata_)

«(…) que no podía perdonarle la irresponsabilidad de perder la cordura y, menos todavía, que se hubiera ido sola al otro lado de los límites tras haber hundido su vida en un lodazal.»

Esta es una de las muchas citas que podemos rescatar de La vegetariana. Es uno de los muchos abismos que sorteamos en el libro. Pienso: ¿dónde reside la belleza, en lo que permanece o en lo que desaparece? ¿En la palabra o en el silencio? ¿En la saliva o en la garganta? ¿En lo inquietante o en lo ordinario? No hay respuesta correcta pues podemos encontrar belleza en todo. La vegetariana es un mundo oscuro, un interior putrefacto, maloliente, tenebroso; un mundo del que huimos pero que espiamos siempre que podemos. Miramos, nos quedamos mirando la catástrofe, como podríamos quedarnos mirando a la muerte, la sangre, un accidente, un desmembramiento; lo grotesco. ¿Es La vegetariana grotesco? No. Y sí. Porque es enfermedad y medicina. Es, por resumirlo de alguna forma, de esos libros que te crean un malestar, una especie de dolor de estómago, como si te estuviese naciendo algo de dentro, algo que va a desgarrarte, como un veneno que te come por dentro. Sí, como un veneno que te está devorando, que te va dejando ver tus heridas, y las suyas, todas, y al que sigues alimentando. Quizás porque en los límites está la respuesta. Quizás porque ahí, al borde de ese abismo de la mujer cuya voz narrativa desconocemos (o no, pues sus silencios son la voz narrativa más poderosa de todas), habita la belleza.

«Hay una mujer, un ser humano, que ya no quiere formar parte de la humanidad. Un ser que pone en juego su vida para no dañar a nadie ni a nada, un ser a quien un día deja de importarle en absoluto vivir o morir. Simplemente quise preguntar si una mujer así se quedara en silencio, y llevara a cabo su decisión, qué es lo que pasaría; con qué se encontraría al final del camino.»

Con qué se encontraría al final del camino. Lo sabemos: con un mundo derruido; un mundo que, a raiz de su decisión, de su no pertenencia, detona guerras personales, destruye ciudades interiores, aniquila vísceras y entrañas ajenas. A través de la mujer, la vegetariana, que no habla, que parece no estar, asistimos al derrumbe de todo cuanto la rodea. Resulta un espectáculo maravilloso descubrir que la decisión de una mujer que ni su marido consideraba especial constituye el desgarro más bestia, el zarpazo original, la decisión monstruosa de un Dios insensible. Y si bien los personajes que rodean a Yeonghye son cruciales en la historia, el eje central, el núcleo, la bomba, es la vegetariana. ¿Por qué? Esa es la pregunta que nos atormentará, sí, atormentar es el verbo idóneo, a lo largo de toda la novela; es la pregunta que vertebra cada decisión, cada silencio, cada mirada perdida, cada huida, cada retorno.

Yeonghye es uno de los personajes más colosales que he podido descubrir en toda la literatura que he leído en los últimos, pongamos, cinco años. Es feroz. Es invasiva. Es intrusiva. Es destructora. Es hueso. Sí, es todo eso, es todo eso de una forma totalmente inconsciente; desciende a los infiernos voluntariamente, poniendo en juego su vida para no dañar a nadie ni a nada; un acto heroico, bello, incontestable. Y desciende a ellos porque el mundo, tal y como es, ya no le sirve. Y resulta implacable, casi caníbal, porque la violencia de su entorno (la anterior y la posterior) es despiadada, es tirana. Yeonghye, en el fondo, y como bien dice su traductora, intenta alcanzar un estado de absoluta pureza e inocencia. Todo lo que desemboca de una decisión aparentemente inocente es, sin duda alguna, de lo más trepidante, repito, que he leído en años. Sobre todo porque la protagonista, el grandísimo ojo de huracán que es, no habla, no se expresa con palabras porque no puede, porque no dispone de los medios suficientes para hacerlo. Es enternecedor, perturbador e inmensamente bello; tan bello, tan bellísimo, que duele. Un temblor que no cesa.

FICHA DEL LIBRO
La vegetariana, de Han Kang
:Rata_, marzo 2017
Traducción de Sunme Yoon
Prólogo de Gabi Martínez
Man Booker International 2016

 

 

Author

Directora y editora de G&R. ı Traductora ı Lectora editorial ı Adicta al café ı Woolfian, Sextonian . www.ainizesalaberri.com

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